¿Hay festival de esperanza para los refugiados?

Share This:

La crisis internacional de refugiados esta en nuestra orilla. Llevamos años orando y ayudando para aliviarla. Y algunos líderes de un sector evangélico han asumido posturas controversiales y extrañas. 

A Syrian refugee from Deir Ezzor, holding his son and daughter, breaks out in tears of joy after arriving via a flimsy inflatable boat crammed with about 15 men, women and children on the shore of the island of Kos in Greece, Aug. 15, 2015. *ON EMBARGO UNTIL AUGUST 27, 2015.* *** Local Caption *** 14706734
Un refugiado Sírio de Deir Ezzor, sosteniendo a su hijo e hija, estalla en llanto de alegría al llegar via un un bote inflable, junto a 15 personas, a las orillas de la isla de Kos en Grecia, 15 de agosto del 2015. Local Caption *** 14706734

“No es un mandamiento bíblico para el país dejar a todos entrar, [los] que quieran venir, ese no es un asunto bíblico.” No conozco a un politico serio que hable de dejar “a todos entrar”. De todos modos, así el evangelista y CEO Franklin Graham es citado en una entrevista en el The Huffington Post acerca de su opinión sobre la incongruencia de la ética cristiana de hospitalidad al extranjero/refugiado con la nueva orden ejecutiva presidencial que prohibe temporeramente la admisión de refugiados procedentes de 7 países mayoritariamente musulmanes a los Estados Unidos de América.

Es decir, la admisión de refugiados (mayoría mujeres y niños de fe musulmana, las minorías de cristianos y Yazidis perseguidos ) en una nación, por causa de la crisis más severa de desplazamiento humano desde la Segunda Guerra Mundial “no es un asunto bíblico”. Lo que sí tiene prioridad es la seguridad nacional. Es solo un asunto político. Y esto se afirma mientras pronuncia su apoyo absoluto al nuevo presidente.

Nuestro contexto

Me hizo recordar cómo en América Latina se criticaba con vehemencia a sectores del clero católico romano cuando casi ungían o bautizaban públicamente a gobernantes “conservadores”, aun cuando éstos albergaran instintos totalitarios. Se trata de un fenómeno que dejaba a las iglesias Protestantes indignadas por la confusión y/o colapso de gobiernos con el reino de Dios, proponiendo el estado y su líder como pseudomesiás o instrumento de “dios”.

No cuestiono la motivación de este ministerio evangelístico de predicar evangelio a mi gente en Puerto Rico. Es un evento titulado “Festival de esperanza”. Sin embargo, temo y me pregunto si será una versión del evangelio que solo salva las almas luego de la muerte, pero técnicamente solo es relevante para algunas cosas no-políticas, pero morales, antes de la muerte.

¿Hay vida después de la muerte? Sí.

¿Hay vida antes de la muerte? Pues depende. Nos rehusamos a simplemente decirle a los refugiados sirios o iraquíes que no sean cristianos y que aspiran por vida: “lo sentimos pero este no es un asunto bíblico. Lo primero es mi seguridad nacional.”

Un ethos generalizado

Pero, ¿realmente él cree que la Biblia no tienen nada que hablar acerca de ética internacional hacia los más vulnerables? De pronto, no parece. Esa no es la impresión si uno considera la extraordinaria tarea de Samaritan’s Purse en partes del mundo. Tarea que hemos apoyado económicamente a través de los años. Y, sin embargo, Graham, así lo afirma.

Curiosamente, la opinión de Graham es parte de una más generalizada en algunos sectores tanto conservadores y/o progresistas del cristianismo en EE.UU. Aquí, en las manos de algunos hermanos conservadores, la Biblia usualmente se encuentra hablando de algunos asuntos: la practica moral individual, la familia nuclear y algunos asuntos políticos sociales como la expresión de la sexualidad humana, el asunto pro-nacimiento (en vez de pro-toda-la-vida), la defensa nacional, libertad religiosa, y parte de la proclamación de conversión predicada y actuada por Jesús.

En las manos de algunos hermanos progresivos/liberales, la Biblia se encuentra hablando de algunos asuntos: la autonomía moral individual, la no discrimination de minorías raciales y sexuales, la pro-opción-de la mujer (en vez de pro-toda-la-vida), la tolerancia nacional y partes de la justicia social predicada y actuada por Jesús.

Me da la impresión que son extremos con una hermenéutica similar y cortada de la misma tijera. Al fondo ambos creen en la limitada capacidad de la biblia para hablar a asuntos contemporáneos. Ambos tienden a ser selectivos en su uso y desuso de la Biblia para apoyar sus causas políticas. Ambos, lo digan o no, quieren decir con Graham que éste o aquel asunto “no es un asunto bíblico.”

Vivimos con éstas y otras muchas inconsistencias, y soy el primero en admitir las mías, en la justicia que reclamo, en las injusticias que ignoro y en la justicia que no deseo.

El refugiado es un asunto bíblico

Desde la antigüedad los inmigrantes, extranjeros y refugiados han sido mirados con profunda sospecha. Hoy día en Occidente vemos igual un avivamiento de la xenofobia (temor a los extranjeros) en los discursos etno-nacionalistas. Hay mucho que temer. Ha habido mucho daño hecho por “aquellos” y los “otros”, de “aquella cultura” y “aquella religion”.

Estamos convencidos que el Antiguo Testamento y Nuevo Testamento nos hablan con relevancia comunitaria e individual para el día de hoy. Permíteme hacer un brevísimo recorrido para demostrar la relevancia de las Escrituras para la crisis migratoria que enfrentamos.

 Antiguo Testamento

La Biblia tiene mucho que decir acerca de la hospitalidad y el cuidado a los más vulnerables que no son de tu clan o nación.

El cuidado del extranjero no es un asunto fundamentalmente político, sino teológico. Se desprende de la convicción sobre la dignidad humana universal en virtud de ser creados a imagen y semejanza de Dios. Comenzamos con la declaración ontológica en Génesis, donde Dios en su generosidad amorosa crea al ser humano con valor innato. En la ética del Antiguo Testamento el cuidado de los más vulnerables no es principalmente un asunto legal, sino teológico. Y por cuanto teológico, luego se codificará como exigencia política para el pueblo de Dios.

Luego del Éxodo, cuando la identidad del pueblo de Israel está siendo formada litúrgicamente, políticamente y éticamente para adorar a Dios, su devoción se ancla en la realidad histórica de haber sido los vulnerables en busca de refugio, con un criminal como líder (Moisés) ante los ojos del imperio Egipcio. Para ser pueblo de Dios, Dios les dice, tienen que saberse como pueblo rescatado de la opresión.

 17 Porque el Señor tu Dios es Dios de dioses y Señor de señores; él es el gran Dios, poderoso y terrible, que no actúa con parcialidad ni acepta sobornos. 18 Él defiende la causa del huérfano y de la viuda, y muestra su amor por el extranjero, proveyéndole ropa y alimentos. 19 Así mismo debes tú mostrar amor por los extranjeros, porque también tú fuiste extranjero en Egipto. 20 Teme al Señor tu Dios y sírvele. Aférrate a él y jura sólo por su nombre. Deut. 10:17–20.

El cuidado de Dios para Israel, procede del carácter de Dios mismo que rescata a los más débiles, cuidando de las viudas, huérfanos y extranjeros. Por eso el pueblo debe configurar su vida comunitaria para imitar al Dios rescatador. En Levíticos 19 la ética de compasión se sigue codificando litúrgicamente entre leyes de pureza e impureza.

“Cuando algún extranjero se establezca en el país de ustedes, no lo traten mal. 34 Al contrario, trátenlo como si fuera uno de ustedes. Ámenlo como a ustedes mismos, porque también ustedes fueron extranjeros en Egipto. Yo soy el Señor y Dios de Israel. (Lev. 19:33–34.)

En Deuteronomio este paradigma de generosidad y hospitalidad es vital para comprender a Dios y cómo su pueblo debe vivir.

18 Él [Yahvé] defiende la causa del huérfano y de la viuda, y muestra su amor por el extranjero [ger], proveyéndole ropa y alimentos. 19 Así mismo debes tú mostrar amor por los extranjeros [ger], porque también tú fuiste extranjero [ger] en Egipto. (Dt 10:18–19.)

En el Antiguo testamento hay cuatro tipos de grupos vulnerables atendidos por la ley: las viudas, los huérfanos y los pobres. El cuarto rompe con los esquemas socio-legales del Antiguo-Medio oriente. Se trata del inmigrante/refugiado.

En otras palabras: Dios desea que su pueblo Israel le extienda la gracia de la hospitalidad al ger [extranjero/refugiado], no como algo opciónal luego de que se sintieran seguros, sino como una apertura inherente al tipo de vida que el Dios de la vida está creando. Los israelitas necesitan hacer todo lo posible por imitar la hospitalidad divina y no duplicar la lógica opresiva y de abandono de las naciones paganas.

Nuevo Testamento

En la experiencia de Jesús, el Mesías, vemos que él nació en una comunidad de marginados galileos, y vive con Maria y Jose por un tiempo como refugiados en Egipto. Esto se debió a que luego de nacer tuvieron que huir de una tiranía política (Herodes), ya que su patria estaba bajo ocupación militar. Quizá vivieron en Alejandría donde había una comunidad significativa de judíos. El evangelista Mateo hasta toma este dato como un cumplimiento profético. El refugiado toma albergue en los atrios del imperio que una vez trató de cometer genocidio contra Israel.

En su praxis Jesús mismo cruza la lógica etnocentrica y nacionalista. Recordaremos que alguien se acerca a Jesús diciendo: pe’rate, pe’rate un momento “¿Quién es mi prójimo?”. Jesús responde con la historia sobre el Buen Samaritano (Lc. 10: 25-37). Nada más escoger a un Samaritano para protagonizar su historia ante judíos fue un atrevimiento. Sería como hoy titularla, ¡la parábola del Buen Musulmán! Entonces, ¿quién es mi prójimo? Ese a quien considero “otro”, de otra cultura, en quien no confió. A ése, Jesús indica, ámalo como a ti mismo.

Tanto los judos piadosos, así como los judios-cristianos se percibian así mismo como extranjeros y peregrinos (Lev. 25:23; 1 Cr. 29:15; Sal. 39:12 [13]; 1 Pe 1:1; 2:11). Es decir, como gente que dependen totalmente de la gracia hospitalaria de Dios, así como los inmigrantes/refugiados lo eran de aquellos que los recibían.

¿Qué tipo de respuesta ofrece la Biblia a aquellos que buscan asilo político y refugio?

Como cristianos sabemos que ningún gobierno sobre la faz de la tierra es cristiano. Solo existe la influencia de la iglesia y sus virtudes (o defectos) sobre gobiernos. No le exigimos al gobierno que sean la iglesia y estamos consientes de la saludable separación de poderes. Tampoco somos ingenuos en pensar en que si hay coincidencia de valores con algún gobierno, por lo tanto es cristiano. He aquí algunas tesis para discusión:

  • Los cristianos prestamos atención al testimonio abarcador de toda la Escritura a través de los ojos de Jesus.
  • Partimos primeramente de la realidad de la generosidad de vida de Dios ofrecida por la humanidad. Dios nos ha regalado el verdadero ser humano, Jesucristo. En su vida, mensaje, praxis, muerte, resurrección y ascension la nueva creación ha comenzado.
  • La nueva creación se tipifica en la vida de la iglesia como pueblo de Dios, y nuevo Israel, que no duplica la lógica de opresión y exclusión del mundo, sino que afirma que toda la vida es sagrada antes de la muerte y después de la muerte.
  • Proclamar que Jesus es “el Señor” es la protesta política más radical y amenazadora de los poderes politicos de este mundo. Por lo tanto, ningún poder politico o gobierno es una figura mesiánica. Y si lo fuera, Apocalipsis nos dice que lo más probable es un anti-cristo (un anti-mesías).
  • Influenciamos y le exigimos a la nuestros gobernantes tanto el cuidado y protección de sus ciudadanos, así como la pro-activa compasión humana de recibir y proteger la vida de los más vulnerables, los refugiados.
  • Nos rehusamos a que ningún partido politico o gobierno limite la misión de una iglesia hospitalaria a los mas débiles (sean o no cristianos) y de humanizar nuestros gobiernos para el florecimiento humano en general.
  • El miedo no es una virtud cristiana y predicamos en acción y palabra, en amor y debilidad a Jesus como rey reconciliador a nuestros amigos que no comparten la fe en el evangelio.
  • Evangelizar es compartir el evangelio de Jesús, el mayor acto de hospitalidad por el Dios de la vida que nos rescata de todo mal, tanto los males históricos como el pecado fundamental. Hay vida antes de la muerte.
  • Para el evangelio que recibimos, el cuidado a los más vulnerables no es un opción, una implicación secundaria para pensar después.
  • La hospitalidad arriesgada por amor al prójimo es inherente al evangelio. Por lo tanto, esto no es una asunto de un mero desacuerdo de una doctrina menor o de conciencia.

Dios completa su misión a través de la  agencia humana. Y a la vez Dios siempre hará mas allá de lo que hacemos, pedimos o entendemos. Dios siempre hará su justicia a pesar de nuestra injusticia.

Mi deseo es que el Festival de la Esperanza nos lleve a anhelar que las gentes cuyas vidas cuelgan por un hilo politico sean los primeros. No hay festival de esperanza para cristianos allí donde el clamor por los débiles (la viuda, el huérfano, el pobre y el extranjero/refugiado) es selectivamente escuchado y aplicado. Pido perdón a Dios por las veces en que no he defendido a las víctimas por mi ideología política o prejuicios personales. (Son más de lo que quisiera admitir.)

Oremos para que Dios sea glorificado en este evento, y en especial en el evento diario de cada iglesia local que comparte esperanza en el calor de la calle, en la oficina de la ciudad, en la sala de la amistad, en el hospital con el enfermo, con el encarcelado, y los rechazados.

Oremos para que el evangelio de la paz y justicia ofenda y rete a nuestros gobernantes. Que haya en ellos y ellas un temor a no ser justos. (En otra nota hablaremos sobre Romanos 13).

No hay nada que nos llene de más de alegría que Jesus nuestro Señor sea levantado como el Rescatador de todos y en todo lugar.

35 Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; fui forastero, y me dieron alojamiento; 36 necesité ropa, y me vistieron; estuve enfermo, y me atendieron; estuve en la cárcel, y me visitaron.” 37 Y le contestarán los justos: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te alimentamos, o sediento y te dimos de beber? 38 ¿Cuándo te vimos como forastero y te dimos alojamiento, o necesitado de ropa y te vestimos? 39 ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y te visitamos?” 40 El Rey les responderá: “Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí.”

                                                                                                 -Jesús, Mt 25:35–40