¿Cómo definir la iglesia? Reflexiones en eclesiología

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(Segunda reflexión del libro An Introduction to Ecclesiology, Ecumenical, Historical & Global Perspectives de Veli-Matti Karkkainen. Por Caleb Miranda, M.Div)

¿Cómo se define la iglesia? 

En nuestra primera discusión consideramos la eclesiología Ortodoxa Oriental. Allí la iglesia es considerada como el ícono de la Trinidad. También consideramos la eclesiología Católica Romana que se plantea como el “pueblo de Dios” y sacramento de salvación. Observamos las similitudes y desemejanzas planteadas. Ahora consideraremos la eclesiología protestante y parte de la pluralidad que la ha caracterizado desde su comienzo. Cabe señalar que Karkkainen no discute todas las distintas denominaciones protestantes, sino que menciona las que para él son las más influyentes.  En este post presentaremos algunas de las eclesiologías que el autor considera tradicionales.

Eclesiología Luterana: Iglesia justa y pecadora

Según Lutero la ekklesía es “la reunión de todos los creyentes en la cual el evangelio es predicado puramente y los santos sacramentos se administran de acuerdo con el evangelio.”[1]  Para Martin Lutero la iglesia no es una institución que provee bendiciones (visión medieval de la iglesia) sino que la Iglesia es algo que está ocurriendo en el mundo.  No es una comunidad escondida sino una hermandad visible.  Lutero expone que “donde está la palabra, allí hay fe y donde hay fe, allí está a iglesia.”[2]  En otras palabras, la iglesia de Cristo es toda aquella que comunica la palabra e imparte los santos sacramentos. Karkkainen opina que Lutero era bastante realista en su visión eclesial y dentro de su célebre frase surge su visión de la Iglesia de Cristo: el creyente es simul justus et peccator (simultáneamente justo y pecador).  Donde se encuentra la comunión de los santos también allí se encuentran la comunión de los pecadores. Por último, Lutero consideraba que todo creyente era también sacerdote (sacerdocio universal). Todos son participes del oficio sacerdotal de Cristo.

 Eclesiología Reformada: Iglesia como Pacto

Juan Calvino, influenciado por la teología de San Agustín de Hipona, describía a la Iglesia como la comunidad visible e invisible de Dios.  Karkkainen explica: “Aquellos verdaderos creyentes forman parte del cuerpo místico de Cristo y en sus escritos Calvino extensamente se refiere a la comunidad como aquellos que se encuentran elegidos por Cristo.”[3]

Para Calvino la distinción de la iglesia visible e invisible es una categoría ultima escatológica.  “La iglesia invisible que solamente se compone de aquellos que son elegidos, es el objeto de la esperanza y no una realidad en esta vida.”[4]  Por eso Calvino no necesariamente enfatiza la santidad del individuo, sino en el aspecto objetivo del evangelio y los sacramentos. Aquí el bautismo representa la entrada a la comunidad visible y la santa cena es la respuesta apropiada del creyente en adoración ante la presencia real de Cristo entre los celebrantes.  Karkkainen sugiere que tanto Calvino como Lutero proponen una eclesiología eucarística, es decir, la relación entre la iglesia y los sacramentos es mutua y recíproca.  Bryan A. Gerrish dice que “toda la obra de Juan Calvino se puede describir como la teología eucarística, puesta en perspectiva bajo los ojos de la gracia y gratitud.”[5]  La respuesta apropiada de los seres humanos hacia Dios es la comunión de la eucaristía.  Es en este evento donde se conmemora el nuevo pacto de Dios hacia el creyente.

Eclesiología carismática y pentecostal: Iglesia en el poder del Espíritu Santo

El autor considera cómo en la eclesiología pentecostal la espiritualidad carismática es el centro de la vida de la iglesia.  La característica saliente del pentecostalismo es la creencia en las manifestaciones de los dones espirituales (p. ej. la sanidad milagrosa, el don de profecía y la glossolalia don de hablar en lenguas).  Por tanto, el pentecostalismo afirma que estos dones espirituales son dados por el Espíritu Santo en la vida contemporánea para la edificación de la iglesia.  Karkkainen señala que para el pentecostal la “adoración es otra palabra para la presencia de Dios manifiesta en la comunidad.”[6]  El Espíritu Santo no es el centro de la adoración, sino Jesucristo y Dios Padre en el poder del Espíritu Santo.  Karkkainen señala que el evangelismo personal y masivo en el movimiento pentecostal recibe alta prioridad.  El elemento de la expectativa de lo supernatural juega un papel importante cuando la comunidad cristiana teologiza.  Así la iglesia es una comunidad carismática que anuncia el reino de Cristo.  Para el pentecostalismo los carismas representan parte esencial para la unidad de la iglesia.  Los dones serían el distintivo permanente de la unión de la iglesia. La revalorización de los carismas/dones es sería la contribución más importante del pentecostalismo y movimientos carismáticos.

En el próximo y último post estaremos presentando lo que el autor llama eclesiología comparada/contextual/global.

 ¿Cuáles han sido la mayor contribución del protestantismo?

¿Qué contribuyes tú a la iglesia local a la que perteneces?

¿Qué eclesiología te parece usual o inusual? 

 

[1] Confesión de Augsburgo, Articulo VII. (traducción propia)

[2] Luther’s Works 39. xii (citado por Karkkainen)

[3] P.  52

[4] P.  53

[5] P.  53

[6] P.  71