¿Cómo ayudar al pastor cansado? Pregunta un lector

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Un lector comenta acerca de mi nota sobre el agotamiento pastoral. “Yo identifico a mi Pastor como uno de aquellos que esta profundamente agotado.  Como entonces sugiere usted que yo (lider/maestro) aborde efectivamente este asunto con el Pastor.  No que no lo haya hecho anteriormente; pero si que no he logrado ser efectivo.”

Gracias por tus comentarios y tu pregunta. Quizás algunas observaciones puedan ayudar.

Los pastores necesitan verdaderos amigos, hermanos y juntas de gobiernos que los protejan. Por “proteger” me refiero a cuidar que aquellos en el ministerio pastoral puedan tener el tiempo de descanso, familiar y de preparación tranquila que necesitan para el ejercicio diario del ministerio: predicar, aconsejar, planificar, visitar, etc; en fin,  entrenar a la iglesia para la tarea ministerial. Y esto conlleva que halla personas como usted que se conviertan en defensores del tiempo y salud del pastor.  Así que como amigo y hermano, seria bueno que continues buscando oportunidades para platicar con tu pastor (con el liderato de la iglesia) de tus preocupaciones por su bienestar y ofreciendole tu amistad.

Claro,  las causas del agotamiento emocional son muchas, pero entre ellas esta el  desbalance de prioridades. Mi propio esquema de prioridades nos ha ayudado a tratar el asunto del descanso y perspectiva en el ministerio. Notaras que las primeras dos corresponden al mandamiento mayor de nuestro Señor Jesucristo, amaras a Dios con todas tus fuerzas y a tu prójimo como a ti mismo. Para amar a mi familia e iglesia (que son mi prójimo) tengo que cuidarme para amar a Dios. El 4 y 5 pueden ser discutidos. Y quizás hay pastores que consideraran que el trabajo e iglesia son lo mismo, yo diria que no lo son aunque la linea es fina. Coloco trabajo no para afirmar las excusas de aquellos que no se congregan “por el trabajo”. Sino siguiendo a la exhortación de Pablo de proveer para mi familia. Así que aquí hay una pirámide de prioridades

  1. Dios
  2. yo
  3. familia
  4. trabajo
  5. iglesia
  6. todo lo demás

Déjame entonces mencionar varias aspectos que puedes considerar al ayudar a tu pastor y la iglesia.

  1. Mire el aspecto de la soledad y ofrezca su amistad. El modelo pastoral dominante en America Latina es el de pastor que hace todo. Son muchos los pastores que al seguir este modelo expresan cuan solitario es el ministerio y por consiguiente carecen de amigos con quienes compartir y que le apoyen. Piensan que nadie los entiende y que no pueden expresar su vulnerabilidad, su humanidad, a nadie. Pero el modelo bíblico procede de la sabiduría del ministerio en equipo (pluralidad de ancianos, etc). Sugerirle y ofrecerse para ayudar al pastor en diferentes asuntos es de gran ayuda. También ofrecer tu amistad verdadera como hermano en Cristo es importante. Invítelo a almorzar o cenar. Invítelo a la playa o a un pasa dia. Eventos que se salgan del espacio eclesial tradicional. Es importante que los pastores tengan amigos.
  2. Mire el aspecto de la guerra espiritual y ore por el/ella. Me parece que oscilamos como cristianos entre dos extremos. Subestimamos los ataques espirituales o lo sobreestimamos. Es decir, o no prestamos atención a que necesitamos orar persistentemente por nuestra gente y lideres pidiendo a Dios que nos “libre de todo mal” o nos pasamos a atribuyéndole todo a Satanás. La guerra espiritual es una experiencia real (Efesios 6) y los pastores necesitamos distribuir la carga para que sea una carga de la iglesia.
  3. Mire el aspecto de la disciplina personal y motivese a ser ejemplo. Oración, trabajo, descanso, tiempo familiar, saber decir no, saber decir sí, son disciplinas importantes para la vida de cualquier persona. Pida sabiduría para conversar con su pastor. Es bueno que puedas compartir con tu pastor que has estado pensando en estas cosas que son importantes para cualquier ser humano, pero particularmente para el ministerio.
  4. Mire el reto de una teología ministerial y busque oportunidades para discutirlo. En nuestro Puerto Rico es sabido que el modelo pastoral cultural es el de “pastor-papa”. El pastor lo hace todo y se espera que así lo haga. Claro, esto esta cambiando. Pero es importante que lideres como usted puedan ayudar a cambiar esa visión ayudando a sus hermanos a entender que cómo iglesia, como evangélicos y protestantes, creemos en el sacerdocio de todos lo creyentes: todos somos llamados a servir y a vivir sacrificialmente para la gloria de Dios. Usted le puede decir al pastor, “Pastor, he estado reflexionando sobre el ministerio y como todos estamos llamados a servir. Y me he dado cuenta que el apóstol Pablo enseña en Efesios que los pastores están llamados a equipar a los santos y los santos a hacer la tarea ministerial. ¿cómo podemos ayudar a la iglesia a madura en este aspecto? ¿cómo podemos ayudarle a que usted tenga tiempo necesario para hacer esta tarea principal y no tantas otras cosas buenas, pero secundarias? ¿Cómo podemos compartir la carga?” Este tipo de preguntas suelen bajar las posibles defensas e inseguridades que alguien pueda tener. También pueden ayudar a retomar una perspectiva más bíblica en cuanto a las expectativas del ministerio.
  5. Mire el reto de madurar como iglesia en el cuidado de sus pastores y sea usted su promotor. Aquí viene a la mente las sabáticas ministeriales. Como persona ya activa en la vida de la iglesia le sugiero que comience conversaciones acerca de un descanso extendido para el pastor. Esto requiere de un cambio de cultura en la iglesia, pero sugiéraselo. Una sabática usualmente se da cada 4 años. Es un descanso extendido (pagado) con varios fines.
  • Cuidado medico personal
  • El descanso real como respuesta al mandamiento de Dios (Ex. 20:11; Marcos 6:36 son un par de ejemplos)
  • Tiempo extendido para meditar y orar
  • Tiempo para ayudar a sanar
  • Retomar perspectiva y visión sobre problemas y retos
  • Tiempo para examinar nuestro corazón (Prov. 4:23)
  • Tiempo para recibir consejo
  • Tiempo para experimentar retiros personales, de pareja y familia

Bueno, la nota es más larga de lo esperado. Pero espero que le sean de beneficio a medida que pondera la vida ministerial. Paz!